1. La oferta es escasa.
Si bien los operadores están bastante preocupados por el estado de la economía global, la mayoría de los bancos de inversión y las consultoras energéticas siguen pronosticando precios del petróleo más altos hasta 2023, y con razón, en un momento en que la oferta de crudo se está reduciendo en todo el mundo. La reciente decisión de la OPEP+ de recortar la producción en 1,16 millones de barriles diarios adicionales debido al desplome de los precios del petróleo provocado por factores ajenos al sector es un ejemplo, aunque no el único, de cómo se está reduciendo la oferta.
2. Mayor inversión debido a la inflación.
Se prevé que la demanda mundial de petróleo sea mayor este año que el año pasado, a pesar del endurecimiento de los controles, tanto reales como artificiales. La Agencia Internacional de Energía (AIE) prevé que la demanda mundial de petróleo alcance niveles récord este año y supere la oferta a finales de año. La industria del petróleo y el gas se está preparando para responder, y los gobiernos y los grupos ecologistas están intensificando sus esfuerzos para reducir la producción de petróleo y gas, independientemente de las perspectivas de la demanda. Por ello, las grandes petroleras y las empresas más pequeñas del sector están firmemente encaminadas hacia la reducción de costes y la mejora de la eficiencia.
3. Centrarse en las bajas emisiones de carbono.
Debido a esta creciente presión, la industria del petróleo y el gas se está diversificando hacia fuentes de energía bajas en carbono, incluida la captura de carbono. Esto es especialmente cierto en el caso de las grandes petroleras estadounidenses: Chevron anunció recientemente planes de crecimiento en el sector, y ExxonMobil ha ido aún más allá, afirmando que su negocio de energías bajas en carbono algún día superará al del petróleo y el gas en cuanto a la generación de ingresos.
4. La creciente influencia de la OPEP
Hace unos años, los analistas sostenían que la OPEP estaba perdiendo rápidamente su utilidad debido al auge del petróleo de esquisto estadounidense. Luego llegó la OPEP+, con Arabia Saudita uniendo fuerzas con los grandes productores, el grupo exportador de crudo más grande que representa una proporción aún mayor del suministro mundial de petróleo que la que solía representar la OPEP por sí sola, y que está dispuesto a manipular el mercado en su propio beneficio.
Cabe destacar que no existe presión gubernamental, ya que todos los miembros de la OPEP+ son plenamente conscientes de los beneficios de los ingresos petroleros y no renunciarán a ellos en nombre de objetivos más ambiciosos para la transición energética.
Fecha de publicación: 28 de julio de 2023







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